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Grigori Melkoniants, observador electoral ruso, condenado a cinco años de cárcel

Amnistía Internacional dijo que el único delito del jefe del principal observador de elecciones en Rusia fue defender el derecho a unas elecciones libres y justas en ese país

La Justicia rusa condenó el miércoles a cinco años de cárcel a Grigori Melkoniants, jefe del principal observador de elecciones en este país, Golos, grupo muy crítico con la limpieza de los procesos electorales en Rusia.

«No sufráis, no me vengo abajo», dijo Melkoniants, que tampoco podrá realizar labor pública durante nueve años una vez salga de prisión, tras escuchar el fallo en el Tribunal de Distrito Basmanni de la capital rusa.

Golos, que significa tanto voz como voto en ruso, fue acusada de cooperar con la Red Europea para el Monitoreo de Elecciones (Enemo), declarada «organización indeseable» en 2021.

La oposición acusa al Kremlin de perseguir a Melkoniants, cojefe de Golos que fue arrestado en agosto de 2023, para que no pudiera velar por los derechos de los votantes rusos desde las presidenciales de 2024 en las que fue reelegido por otros seis años el jefe del Kremlin, Vladimir Putin.

Tanto la defensa como el propio Melkoniants negaron desde el comienzo del proceso que, como asegura la Fiscalía, Golos fuera prácticamente una división de Enemo, organización que congrega a observadores de 18 países de Europa Central y Oriental también refutó dicha acusación.

«En resumen, mi inocencia la ayudaron a demostrar los propios órganos estatales y los hechos irrefutables (…) Enemo y Golos son organizaciones diferentes (…), porque estaban en registros diferentes», dijo hace dos días en su última intervención ante el tribunal.

El abogado del cojefe de Golos adujo en su alegato que ésta ya no existía como organización en 2021, porque fue declarada agente extranjero, lo que le obligó a refundarse como movimiento, pero no como persona jurídica.

«En las elecciones se manifiestan todos los vicios humanos con los que luchamos toda la vida. Cada uno de nosotros elige diariamente entre el bien y el mal; el amor y el odio; la lealtad y la traición; la fuerza y la debilidad; la generosidad y la ruindad; la verdad y la mentira; el optimismo y la apatía; la humildad y la soberbia; la honestidad y el interés; la alegría y el desánimo; la participación o la indiferencia», aseguró el lunes.

Y añadió: «Sin nosotros las elecciones no serán limpias por que sí. Las hacen limpias las personas, las personas felices».

Amnistía Internacional (AI) condenó el miércoles la condena de Melkoniants y exigió su «liberación sin condiciones».

«Grigori Melkoniants no cometió ningún delito, su único «delito» fue defender el derecho a unas elecciones libres y justas en Rusia», declaró Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central, en un comunicado.

Según la ONG, el fallo anunciado no es más que «una represión descarada y políticamente motivada del activismo pacífico»