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La DEA asegura que el caso contra Alex Saab busca desmantelar las redes financieras vinculadas al chavismo

El presunto testaferro de Nicolás Maduro está acusado de coordinar una red de sobornos para asegurar contratos del programa CLAP, destinado a la distribución de alimentos subsidiados en Venezuela

La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) afirmó este lunes que el caso judicial contra Alex Saab forma parte de una ofensiva dirigida a desmontar estructuras financieras y redes de corrupción vinculadas al chavismo, en medio de la comparecencia del empresario colombiano ante una corte federal en Florida.

“La DEA ha investigado durante mucho tiempo los presuntos delitos financieros y las redes vinculadas a Alex Saab y al antiguo régimen de Maduro”, dijo el director de la DEA, Terrance Cole citado en un comunicado.

“Estos cargos son resultado directo del compromiso constante de la DEA para desmantelar las redes corruptas que operan en toda Venezuela. El apoyo de esta administración a las fuerzas del orden y la incansable persecución de la DEA contra quienes facilitan las actividades de los cárteles nos permitieron, junto con nuestros socios del HSTF, extraditar a Alex Saab a Estados Unidos para que comparezca ante la justicia una vez más”, agregó.

Lavado de dinero a través del programa CLAP

Saab, exministro de Industria y Producción Nacional durante el gobierno de Nicolás Maduro, compareció este lunes por primera vez ante el tribunal tras hacerse pública una nueva acusación formal en el Distrito Sur de Florida. El expediente lo vincula con una presunta trama internacional de lavado de dinero relacionada con el programa estatal CLAP, creado para distribuir alimentos subsidiados a sectores vulnerables en Venezuela.

“Esta acusación formal alega que un programa humanitario de alimentos, destinado a apoyar a venezolanos vulnerables, fue manipulado para un enriquecimiento personal masivo”, declaró el fiscal federal Jason A. Reding Quiñones del Distrito Sur de Florida.

En ese sentido, de acuerdo a las autoridades estadounidenses, el empresario habría coordinado junto a otros involucrados una red de sobornos destinada a asegurar contratos millonarios del Comité Local de Abastecimiento y Producción. La acusación sostiene además que se utilizaron empresas fantasma, documentos adulterados y registros falsificados de importación desde Colombia y México para ocultar irregularidades en las operaciones comerciales.

El Departamento de Justicia asegura que parte de los fondos obtenidos mediante estas operaciones fueron movilizados a través del sistema financiero estadounidense con el propósito de encubrir el origen del dinero.

“Alex Saab presuntamente utilizó bancos estadounidenses para blanquear cientos de millones de dólares robados de un programa de alimentos venezolano destinado a los pobres y de las ganancias de la venta ilegal de petróleo venezolano”, declaró el fiscal general Adjunto A. Tysen Duva, de la División Penal del Departamento de Justicia. “Esto es inaceptable. La División Penal no permitirá que agentes extranjeros exploten el sistema financiero estadounidense y lo utilicen como refugio seguro para las ganancias de su corrupción”, destacó.

Saab enfrenta cargos graves por operaciones fraudulentas en Venezuela

La investigación federal también señala que el esquema habría evolucionado tras las sanciones impuestas a Venezuela desde 2019. De acuerdo con la acusación, Saab y sus presuntos socios obtuvieron acceso a cargamentos de petróleo pertenecientes a Pdvsa, que posteriormente habrían sido comercializados bajo mecanismos fraudulentos para generar ingresos ilícitos.

“El FBI mantiene su firme compromiso de desmantelar las complejas redes financieras que financian actividades ilícitas”, declaró el agente especial a cargo Brett Skiles de la oficina del FBI en Miami.

Y agregó: “Gracias a la estrecha colaboración con nuestros socios federales, hemos logrado desarticular una sofisticada operación, orquestada por Alex Saab y sus cómplices, cuyo objetivo era ocultar el origen de la riqueza obtenida ilegalmente. Continuaremos desplegando todos los recursos de investigación a nuestro alcance para rastrear el dinero ilícito, proteger la integridad de nuestras instituciones financieras y garantizar que quienes se benefician del crimen rindan cuentas ante la ley”.

Para la Fiscalía estadounidense, el caso representa uno de los mayores expedientes relacionados con corrupción y programas de asistencia social venezolanos.

Saab enfrenta cargos por conspiración para cometer lavado de dinero y podría recibir una pena máxima de 20 años de prisión federal si resulta condenado. La investigación está a cargo de la División de Campo de la DEA en Miami, con apoyo del FBI y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).