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Guaidó: Quien crea que desde una gobernación puede enfrentar la dictadura, no entiende el contexto que vivimos

Al exponer la brega actual de la oposición, que recién se reorganiza en una nueva plataforma unitaria, Juan Guaidó habla de cómo lograr un acuerdo integral, a través de una negociación política que puede venir por etapas. Uno de los temas para establecer una interlocución legítima en un proceso de negociación en el país es quién puede ser el garante. “La presencia de espacios como el de Noruega tiene esa utilidad, te permite formalizar el acuerdo”. Aunque no reconocerá al nuevo CNE, no descarta estrategias para un escenario consultivo que permita a las mayorías expresarse. Como la circunstancia no ha sido escogida, sino que es impuesta, no ve en ello ninguna contradicción: “El terreno de la lucha lo elige el opresor. Nosotros escogemos los mecanismos de lucha”.
Su popularidad ha bajado y su liderazgo es contestado en parte importante de la sociedad democrática, pero Juan Guaidó sigue siendo el locutor privilegiado de la comunidad internacional respecto a la crisis venezolana y el dirigente que expresa la voluntad de los partidos democráticos más importantes. Conserva, por tanto, la franquicia de la disidencia ante la hegemonía chavista, no sólo ante Estados Unidos o la Unión Europea, sino ante las Naciones Unidas.

Enfundado en una discursiva voluntarista ante un entorno particularmente adverso, Guaidó toma nota de algunas cesiones recientes hechas por Nicolás Maduro ante las demandas opositoras -reconocimiento de crímenes, ingreso de la ayuda humanitaria, mecanismo Covax.

Su discursiva luce hoy telegrafiada y predecible, en la misma medida en que no se concreta el cambio político que claramente pide la mayoría del país.

Ahora que gravita de nuevo la posibilidad de la intermediación del gobierno de Noruega, Guaidó afirma estar dispuesto a colocar sobre la mesa una propuesta de acuerdo que incluya elecciones limpias, y ofrece de nuevo garantías políticas a la clase dirigente chavista.
“¿Cómo creerle algo a Jorge Rodríguez? Acaba de hablar de nuevo del camino electoral luego de imponer un CNE”

-A usted se le ha criticado por hacer pronunciamientos que ofrecen una sensación de inminencia inexistente. Advertencias y señalamientos que son inferiores al tamaño de su propia fuerza.
-Yo no veo un Estado poderoso en Venezuela. Este Estado no es garantista, no puede proveer de nada a sus ciudadanos. Si yo quisiera ahora poner diésel en Apure, no podría. Ni siquiera agua. No tenemos ni moneda nacional. ¿De qué sirve el Banco Central de Venezuela? Hay un paraestado que se sirve del financiamiento al terrorismo, al narcotráfico. La lucha en el país sigue siendo la de recuperar nuestros derechos frente a ese Estado. Hemos comprimido este objetivo a la consigna de elecciones libres y justas.

-¿Ha expirado el “fin de la usurpación, gobierno de transición, elecciones libres”?

-No hemos suprimido nada en nuestra intención original, pero para facilitar los elementos de la mediación internacional, hemos englobado todo en el objetivo final: Restaurar la soberanía popular, el carácter vinculante del voto a partir del deseo de las mayorías.

-Ese objetivo luce hoy imposible.