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El odio comunista a los Estados Unidos

Este miércoles diez de junio este cronista se tuvo que calar la cadena de media radioeléctrica ordenada por el usurpador Nicolás Maduro con motivo de la reunión virtual de ese invento, parapeto, del engendro infernal de Sabaneta de Barinas, el ALBA, o lo que queda de esa rara Alianza, que si de algo ha servido es para desangrar a Venezuela. No era difícil presagiar lo que serian los discursos  de los participantes. Resalto el odio que a borbollones brotan de las entrañas de los comunistas de todo el mundo contra los Estados Unidos de América, pero especialmente los que lideran el corrompido y totalitario régimen que ha destruido a Venezuela en estas dos décadas perdidas de la mal llamada revolución que, para desgracia de la memoria de nuestro Libertador y Padre de la Patria, fue apellidada de bolivariana.

 Dejaron ver que Cuba supero la pandemia del coronavirus  con sus «grandes» adelantos científicos  que de manera miserable no los entregan a quien les da la leche    , a Venezuela, ni al resto del mundo     para que pare de morir tanta gente. Pamplinas.       Se les veía una grotesca mueca de placer cuando hablaban de las muertes que la pandemia ha causado en los Estados Unidos, pero no decían nada sobre lo sucedido en la tierra donde se origino el virus chino. Pero si condenaron el calificativo que se le ha dado al mortal virus.

Hablaron de la nueva economía    que debe regir     al mundo post pandemia que es la interventora, confiscatoria y controladora que el comunismo promueve y ha destruido  los pises donde se instaura esta macabra ideología.Pero en realidad, el objetivo de este análisis, un poco somero, es tratar de entender las razones del odio que sienten los comunistas por la gran nación del norte.

Este escribidor está convencido que el rencor comunista contra los norteamericanos  tiene  sus raíces  en numerosos hechos que se han venido sucediendo a lo largo de los años, desde cuando comenzó la colonización de esa vasta porción de territorio por diversas nacionalidades que dieron origen a esa gran cultura.

Investigando los aportes de la nación norteamericana en beneficio de la humanidad consigue uno que la mayor parte de los inventos que cambiaron la vida del mundo desde el siglo XIX, cuando emerge Estados Unidos como un país independiente, fueron realizados por norteamericanos. Solo basta con citar la invención de la electricidad, el teléfono, la refrigeración, la locomotora, los automotores, y hasta el papel higiénico  que los revolucionarios se pasan por el bolsillo de atrás, que a lo mejor ni lo hacen, porque ni eso saben.

Más del sesenta por ciento de los grandes inventos que han contribuido de manera concluyente al mejoramiento ostensible de la vida de los seres humanos en todo el planeta, han tenido lugar en los Estados unidos. En números redondos se tiene conocimiento de más de diez millones de patentes que se han registrado en ese gran país.

Pero si se interna uno, haciéndose pasar por ratón de biblioteca, en la historia de  los Premios Nóbel, creados por el inventor de la dinamita, el sueco Alfred Nobel, para reconocer a quienes trabajaran en el desarrollo de las ciencias y otras áreas del conocimiento conseguimos que más de 250 de estos premios, desde que se crearon en 1901, han sido  otorgados a investigadores estadounidenses. El Reino Unido con 99, Alemania con 98 y Francia con 49, entre los cuatro primeros países.

Inventos como el Mouse o ratón con el cual podemos usar nuestras computadoras, el micro ondas, los Rayos X, (los revolucionarios leen como rayos Diez) La pantalla táctil, la caja negra de los aviones, el marcapasos, las impresoras de tinta, la telemática, y paremos de contar, proceden del norte.

De qué se trata entonces? Sencillamente que los ciudadanos norteamericanos son una sociedad de gente emprendedora, investigadores, promotores contrariamente a lo que sucede en los países dominados por el comunismo donde dedican todo el esfuerzo que sus nacionales pueden aportar en producir armas para sus plataformas de guerra.

Los comunistas odian a los norteamericanos  porque éstos son amantes de la libertad y han promovido y promueven la democracia por el mundo como lo hacen en estos momentos para recuperar la nuestra que se encuentra secuestrada por la camarilla que asaltó el poder hace más de veinte años ya. Los comunistas cercenan la libertad y para ellos la democracia es una palabra sin valor.

Los comunistas odian a los gringos porque la libertad de expresión en el norte es un derecho inalienable y así está contenido en la Constitución, derecho que fue blindado cuando le realizaron la primera enmienda hace más de 200 años. En el comunismo nadie puede hablar ni expresar su opinión, y mucho menos formular críticas al régimen porque le realizan juicios sumarios y al paredón

En los Estados Unidos la justicia se ha constituido en la columna vertebral del desarrollo que ha adquirido esa nación y la convirtieron en en la potencia económica del mundo. Del brazo de la justicia no escapa ni siquiera el hombre más poderoso del país que es el Presidente de la república y eso ha quedado demostrado con dos ex Presidentes que fueron sometidos a juicio como lo fueron Richard Nixon, quien se vio obligado a renunciar, y Bill Clinton. Los comunistas me dirán pitiyanqui. Si lo soy, y a mucha honra.

EmiroAlbornoz Leon

Periodista emiroalbornozl@gmail.com

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