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El nuevo rol de EE UU en Venezuela: lo que se espera de John Barrett como encargado de negocios

El nuevo encargado de negocios en Caracas deberá auditar los presupuestos mensuales y supervisar la «deschinización» de la economía venezolana para asegurar el suministro estable de crudo hacia las refinerías estadounidenses

La llegada de John M. Barrett como encargado de negocios marca la transición a una fase de estricto control económico. El funcionario buscará alinear recursos con intereses de los EE UU, mientras el país atraviesa un criticado interinato.

El nombramiento de Barrett como encargado de negocios de la embajada de los EE UU en Venezuela refleja un giro estratégico. La diplomática Laura F. Dogu abandonó el cargo tras culminar la fase de choque y estabilización primaria iniciada en enero. Según Latin America Reports y Common Dreams, Dogu operó como gestora de crisis, reabrió la sede diplomática en marzo y evitó un colapso mayor. Al cumplir su objetivo táctico, regresará como asesora del Estado Mayor Conjunto en Washington, permitiendo avanzar hacia la recuperación económica.

¿Está capacitado Barrett para esta función? Su perfil oficial, publicado por la embajada de EE UU en Guatemala, detalla que posee una maestría de Wharton y experiencia corporativa en PepsiCo y Disney. Además, fue consejero económico en Perú y El Salvador, donde manejó los sectores extractivos latinoamericanos.

De la crisis política a la tutela económica

La situación venezolana es compleja. Para analistas de la Washington Office on Latin America (WOLA) y Project MUSE, la transición democrática está estancada bajo el interinato de la vicepresidenta de la República, Delcy Rodríguez. Estas organizaciones advierten sobre un «autoritarismo adaptativo» que posterga elecciones democráticas.

Barrett actuará como supervisor de esta gobernanza bajo tutela. Tendrá la responsabilidad de auditar los presupuestos mensuales que Venezuela somete a Washington, con el fin de evitar desvíos financieros hacia redes de corrupción e insurgencia armada.

Marco Rubio (tercero por la derecha), saluda al ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Javier Martínez-Acha (segundo por la derecha), y a John Barrett (cuarto por la derecha), a su llegada al aeropuerto internacional Panamá Pacífico en Ciudad de Panamá el 1 de febrero de 2025. Foto: Mark Schiefelbein / AFP

Control minero y geopolítica

Según medios como The Straits Times y Mexico Business News, los negocios de Washington abarcan el sector minero mediante la Ley de Minas. El objetivo es asegurar minerales estratégicos; Barrett coordinará esfuerzos de seguridad junto al Comando Sur frente a grupos irregulares.

Por otro lado, su experiencia en China es vital. Su misión incluye supervisar exhaustivamente la «deschinización» de la economía venezolana, neutralizando la influencia de Pekín y Teherán en favor del sistema occidental. El diplomático enfrentará el dilema de equilibrar la estabilidad con las demandas de la oposición liderada por la dirigente María Corina Machado. Utilizará el alivio de sanciones para forzar aperturas políticas y lograr la liberación de presos políticos, aspecto destacado por Newsroom Panama.

Riesgos y dominio energético

Analistas de Knowledge at Wharton señalan que los riesgos operativos son inmensos. La seguridad de las instalaciones petroleras está bajo amenaza constante. El éxito de la gestión se medirá por el suministro estable de petróleo hacia las refinerías de EE UU y la conversión del país en un socio comercial predecible.

La era de John Barrett representa el inicio de una fase de reconstrucción industrial bajo supervisión financiera internacional. Para los lectores de El Nacional, debe quedar claro que el país es ahora un activo vital para consolidar el dominio energético global de EE UU.