La capital zuliana despierta una masiva red de asistencia civil e institucional. Universidades, comercios y voluntarios coordinan el envío inmediato de toneladas de insumos básicos para las miles de familias damnificadas.
Tras el amargo impacto de los dos potentes terremotos registrados la tarde de ayer en distintas zonas de la capital, el gentilicio marabino ha reaccionado con una contundencia y velocidad admirables.
En menos de veinticuatro horas, la Tierra del Sol Amada transformó sus calles, plazas y centros de estudio en un robusto engranaje humanitario, logrando activar más de 50 puntos de acopio destinados a recolectar insumos de primera necesidad para mitigar la emergencia que sufren las familias afectadas.
La movilización abarca todos los sectores de la sociedad civil. Desde tempranas horas, instituciones académicas, gremios profesionales y empresas privadas abrieron sus puertas para recibir alimentos no perecederos, medicinas esenciales, ropa, colchones, linternas, cascos y herramientas de rescate. La respuesta de la ciudadanía es descrita por los propios coordinadores como masiva e ininterrumpida.

Desde la sede del Rectorado Nuevo de la Universidad del Zulia (LUZ), María Gabriela Retamosa, médico veterinario y profesora, ofreció a Versión Final un balance cargado de optimismo ante la tragedia: «Estamos sumamente contentos de la buena receptividad que siempre han demostrado los maracaiberos aquí. Este punto es tan importante para nosotros y ha tenido muy buenas respuestas».

Agregó que trabaja en conjunto con LUZ, la Federación de Centros Universitarios (FCU) y Cáritas. La docente enfatizó que el centro de acopio universitario operará de manera intensiva el viernes y el sábado, en un horario comprendido entre las 9:00 a. m. y las 4:00 p. m., priorizando la búsqueda de medicamentos esenciales como antipiréticos, analgésicos, suturas y gasas, además de alimentos no perecederos.
«La invitación es a que se unan, a que participen aquí con nosotros porque aquí todos nos necesitamos», acotó.
Logística comercial y efectividad inmediata
El sector comercial de la ciudad también se sumó de forma orgánica y con una logística de alta eficiencia. Uno de los epicentros de mayor concurrencia se consolidó en una conocida ferretería ubicada justo frente al Mall Delicias Plaza. Este establecimiento comercial logró la hazaña de llenar por completo un camión de gran tonelaje en un solo día de recaudación.
Eva Mendoza, representante de la empresa, manifestó su profunda gratitud ante la masiva asistencia de los ciudadanos: «Demasiado bien ha sido la receptividad de todos los marabinos. Agradezco profundamente que cada uno se ha tomado el tiempo de aportar su granito de arena. Juntos somos más».
Al ser consultada sobre los materiales recaudados, Mendoza enumeró que lograron recolectar desde alimentos, pañales, ropa, colchones, agua mineral, jugos y medicamentos. «De todo un poco. Y lo vamos a seguir haciendo el día de mañana y el día sábado», detalló, además de que el primer camión de donaciones partió de forma inmediata con rumbo a La Guaira esa misma noche para acelerar los canales de distribución.
Juventud y voluntariado en las calles
La urgencia de la crisis mantiene los centros de recepción abiertos en jornadas extendidas. En la intersección de «El Tacón», en la avenida Delicias, las cuadrillas de voluntarios jóvenes permanecen desplegadas resguardando las donaciones de los transeúntes y conductores que se detienen a aportar.
Javier, uno de los jóvenes voluntarios apostados en este punto de acopio urbano, describió el esfuerzo de la jornada como una «gran satisfacción».
Hemos estado trabajando todo el día desde muy tempranas horas aquí en el punto. Muchísimas gracias a todos los que han venido, han aportado su granito de arena y han dejado sus implementos. Mañana también vamos a estar recibiendo desde las 10:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde», refirió.
El voluntario hizo un llamado a no bajar los brazos y a mantener el ritmo de donaciones durante los próximos días: «Aún se necesita muchísimo más, la receptividad ha sido increíble, pero aún necesitamos muchísimo apoyo de todo el público de Venezuela, toda la gente de aquí de Maracaibo. Necesitamos una mano amiga y, por supuesto, ese granito de arena para apoyar a todo el país que lo está necesitando».

Otro de los puntos de mayor emotividad y concurrencia se ha consolidado en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, la cual se encuentra abarrotada no solamente de la profunda fe de quienes asisten a orar por la difícil situación del país, sino también por una marea de ciudadanos que han llenado uno de sus salones parroquiales de insumos de primera necesidad. En este recinto sagrado, bajo la solemne compañía y bendición de la réplica de La Chinita, se pueden observar organizados diversos implementos de auxilio humanitario, donde destacan de forma masiva colchonetas, agua mineral y alimentos no perecederos.
También la Alcaldía de Maracaibo ha dispuesto desde esta mañana un total de 20 sitios de recaudación de insumos, distribuidos en distintas zonas de la municipalidad.














