La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, impulsó una propuesta para extender el tiempo de detención de migrantes irregulares y anunció la adhesión del país a una coalición contra el crimen organizado. Las medidas buscan combatir la criminalidad transnacional y responder a las demandas de seguridad ciudadana.
La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, está dispuesta a endurecer las políticas migratorias en su país. En una reciente entrevista con la emisora Exitosa, defendió su propuesta de solicitar al Congreso facultades para ampliar el tiempo de detención de migrantes irregulares, especialmente aquellos vinculados a organizaciones criminales transnacionales. Este paso busca que los trámites necesarios se completen antes de su liberación.
Durante su visita a Lima, la mandataria abordó el tema el pasado 10 de septiembre con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Fujimori enfatizó que «también se necesitan facultades (legislativas) para poder ampliar este periodo en el momento que están detenidos» en territorio peruano. Su objetivo es claro: «expulsarlos y que regresen a Venezuela».
Pero la propuesta de Fujimori no se limita a la migración. También solicitó al Congreso facultades para legislar en diversas áreas relacionadas con la seguridad ciudadana y la nacionalidad, buscando una respuesta más ágil a las preocupaciones de la población.
En el marco de la visita de Rubio, Fujimori anunció que Perú se ha unido al Escudo de las Américas, una coalición contra el crimen organizado promovida por Donald Trump. Esta alianza, que ya cuenta con la participación de una quincena de países latinoamericanos con gobiernos de derecha, es vista por la presidenta como una «excelente noticia» en la lucha contra la criminalidad internacional, que, según afirmó, «no respeta fronteras».
«Podrán mudarse de ciudad, irse a otro país, pero con la entrada del Escudo de las Américas sabremos perfectamente dónde están», declaró Fujimori, subrayando la importancia de la colaboración entre naciones para enfrentar este desafío. En este contexto, instó a las cámaras del Parlamento a actuar con celeridad respecto a las facultades legislativas solicitadas por su gobierno, en respuesta a la exigencia popular de decisiones más rápidas en el combate al crimen organizado.
¿Logrará el gobierno de Fujimori implementar estas medidas efectivas, o se enfrentará a la resistencia de un Congreso dividido?













