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«Estar en rojo no es condena de demolición»: Francisco Garcés explica el protocolo de reparación tras inspecciones

El titular de la cartera de Transporte explicó las fases del protocolo técnico de inspección sismorresistente e indicó que los inmuebles evaluados con etiqueta amarilla o roja pasan a un segundo nivel de revisión detallada para determinar su reparación

El ministro para el Transporte, Francisco Garcés, detalló durante una entrevista concedida al programa Análisis Situacional —conducido por Oscar Schémel y transmitido por Globovisión— el procedimiento técnico que se ejecuta para la evaluación y recuperación de infraestructuras edificadas.
Garcés aclaró los criterios aplicados en los diagnósticos posteriores a la evaluación de habitabilidad e hizo énfasis en que una categorización de riesgo no implica necesariamente la pérdida total del inmueble.
«Quiero decir que que la estructura esté en rojo no significa que haya que demolerla. Simplemente, tanto la amarilla como la roja pasa a una segunda parte de inspección más detallada que va a establecer la reparación», declaró.
El funcionario explicó el rol de los profesionales de la ingeniería en el despliegue de las inspecciones de campo.
«Las inspecciones las debe hacer un ingeniero civil, por supuesto lo mejor no es experto en el área sismorresistente, probablemente no es patólogo, pero sabe reconocer el sistema estructural, cómo funciona la infraestructura y sabe detallar cuál es el tipo de daño que tiene, la grieta que tiene, y en función de eso establece esta primera evaluación», señaló.
Asimismo, destacó que el primer objetivo del protocolo es la seguridad de la ciudadanía: «Para que usted sepa: estoy seguro o no estoy seguro. Porque lo primero es no correr riesgo y, para ello, es importante sobre todo el resguardo de la vida».
Sobre la metodología aplicada tras el diagnóstico inicial de habitabilidad, el ministro precisó las distintas etapas de intervención requeridas.
«Ahora viene la segunda fase. Está en amarillo o está en rojo, se reevalúa y se establecen los próximos pasos. ¿Cuál es la siguiente paso? Bueno, una vez evaluada, si tu estructura no tiene daño estructural, tiene daños en los elementos no estructurales, tú puedes realizar la reparación».
En ese sentido, puntualizó que «ya estamos repartiendo lo que son los lineamientos para la reparación de mampostería, de paredes, porque eso también tiene una técnica (…) no todas las paredes hay que tumbarlas. Si la pared está segura, está firme, la reparas».
Garcés indicó que también se entregan guías específicas para afectaciones de carácter moderado.
«Hay otros lineamientos que se entregan para las amarillas, para reparación de daños estructurales leves: cómo sellar las grietas, cómo reparar la pérdida de recubrimiento, cómo intervenir, así como también apuntalar».
Añadió que posteriormente se difundirán «los lineamientos para las reparaciones de los daños estructurales mayores».
Respecto al alcance de la primera etapa de los trabajos de recuperación, el ministro distinguió entre reparación y adecuación estructural.
«En este caso estamos hablando de reparación en esta primera fase, que significa no reforzar; es decir, en este caso no estamos dándole, otorgándole a la estructura mayor capacidad a la que tenía antes, sino restituyendo su condición inicial, y fue establecido dentro de las normas, para que después, una vez reparadas, puedan ser ocupadas las que finalmente puedan ser ocupadas; las que deban ser demolidas, lo serán».
Detalló las fases posteriores proyectadas para la infraestructura recuperada. «Después viene otra fase en la cual, una vez reparadas estas estructuras, deben estimarse su capacidad en función de posibles reforzamientos que implican proyectos más largos, con otros procedimientos de mayor alcance para llevar la estructura a una condición deseada, a un desempeño deseado ante un evento sísmico del futuro», concluyó