Durante la tercera edición de los Premios Influencia Hispana, el dirigente aprovechó para subrayar que el voto y la recuperación institucional son los únicos cauces legítimos para lograr una transición democrática y pacífica en el país.
En un acto celebrado en la capital española durante la tercera edición de los Premios Influencia Hispana, el dirigente opositor venezolano Edmundo González Urrutia fue galardonado este miércoles con el Premio Defensa de la Libertad. Al recibir la distinción, dedicó el reconocimiento a los millones de venezolanos que, tanto dentro como fuera de las fronteras nacionales, mantienen su firme resistencia por el derecho a vivir en un entorno democrático, rindiendo también tributo a quienes han asumido altos costos personales en esa causa.
Durante su discurso de aceptación, González profundizó en el verdadero significado de la libertad ciudadana, señalando que esta se materializa en la cotidianidad al poder expresarse sin temor a represalias, asociarse libremente, disentir de las posturas oficiales y exigir rendición de cuentas a quienes ejercen el poder público.
“Somos políticamente libres cuando podemos elegir”, enfatizó el dirigente ante la audiencia.
El sufragio como vía de transformación pacífica
El representante opositor reivindicó las elecciones como el mecanismo democrático fundamental capaz de transformar la voluntad individual en soberanía colectiva, permitiendo concretar una transición política exenta de violencia.
En esta línea argumental, insistió en que la demanda ciudadana en Venezuela permanece intacta: “Por eso los venezolanos insistimos en la necesidad de celebrar elecciones presidenciales, porque la voluntad de cambio expresada por nuestra sociedad sigue allí y debe encontrar un verdadero cauce democrático”.
No obstante, González advirtió que el ejercicio del voto por sí solo resulta insuficiente para consolidar un sistema republicano robusto. En su intervención, puntualizó que la democracia requiere pilares sólidos e indispensables, tales como:
nstituciones independientes que garanticen el equilibrio de poderes.
Plena libertad de expresión y pluralidad informativa.
Separación de poderes efectiva para frenar cualquier tentación autoritaria.
Garantías reales para las mayorías y límites estrictos al ejercicio del poder gubernamental.
Desafíos para el futuro de Venezuela
Mirando hacia el porvenir del país, el dirigente planteó que la nación enfrenta un reto estructural de gran envergadura que va más allá de un simple recambio gubernamental. A su juicio, el verdadero desafío radica en la reconstrucción integral del tejido económico, la recuperación del bienestar social, el fortalecimiento de la institucionalidad democrática y la restauración de la confianza ciudadana como base para la convivencia nacional















