«A Trump no podría resultar indiferente que una de las principales dirigentes opositoras, respaldada por una enorme parte de la población, fuera encarcelada inmediatamente después de regresar”, sostiene.
El regreso de María Corina Machado a Venezuela se califica como inminente por parte de su entorno político. La líder opositora, quien salió del país en diciembre de 2025 tras recibir el Premio Nobel de la Paz, ha intentado en varias ocasiones retornar a territorio venezolano, pero distintos obstáculos han impedido hasta ahora que concrete su entrada.
La líder opositora reiteró que regresará a Venezuela para «contribuir a facilitar» la transición, luego de que su equipo denunciara recientemente al menos siete intentos fallidos por «impedimentos» para su retorno.
Ante los posibles rumores que apuntaban a EE.UU. como un posible responsable de bloquear la llegada de Machado a suelo venezolano, el secretario de Estado Marco Rubio, negó que Washington esté intentando impedir el regreso de la líder opositora a Venezuela
El funcionario cuestionó la veracidad de esas informaciones y rechazó que su departamento haya emitido instrucciones en ese sentido. «No sé de qué están hablando. Honestamente, no lo sé. El hecho de que ustedes publiquen algo no significa que sea cierto», indicó Rubio.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció sobre el eventual regreso de la líder opositora y aseguró que «todo va a salir bien», aunque mantuvo un tono discreto sobre la intención de la dirigente de retornar al país.
Reducir el impacto de su regreso
Para el politólogo Ricardo Ríos, las señales registradas durante los últimos días apuntan a que la líder opositora podría volver al país en un plazo cercano.
El presidente de Poder y Estrategia afirma que la declaración de Trump sobre María Corina debe interpretarse dentro del contexto de las negociaciones y del denominado tutelaje estadounidense sobre la transición venezolana
















