En el argot popular del venezolano se ha usado para definir situaciones -principalmente económicas- duras, conflictivas, aunadas a carencias de recursos de toda índole y padecimientos de salud; la frase: “estoy llevando leña pareja”. Luego esta situación contempla en el individuo inestabilidad emocional, derivando en conductas irracionales, por ende, emocionales, siendo las más, de: angustia, desesperación y/o resignación y desconsuelo, con estos últimos el síndrome de Estocolmo. ¡qué es, lo que el gobierno del PSUV castrista espera, volver al soberano que le dio el poder un “populacho sumiso”!
Esta situación alarmante deviene del proceso de desarrollo del socialismo castrista, concebido de un híbrido político entre el marxismo leninismo, el concepto tiránico platónico y la voluntad de poder de los seguidores de la megalomanía pródiga de Fidel Castro, quien, acostumbrado al mecenazgo como su musa Marx; siempre vivió en dependencia de otros, desde su infancia de su padre hasta que secuestró el gobierno de Cuba, para luego arrastrar a Cuba a la dependencia de países mecenas como: Rusia (URSS), actualmente de Venezuela e irónicamente, de su supuesto enemigo platónico: USA.
Con el socialismo en Venezuela se ha reinventado la ingeniería de lo obsoleto, al punto de la retrogradación de la cultura, una insólita evidencia es la promoción del uso de la leña como elemento combustible para la cocción de los alimentos. En enero del 2019 la Viceministra de Gas Yazmin Ramirez ante una reclamación de uno de sus camaradas por la falta de gas en su estado tuvo el tupé de decir lo siguiente:
«La prioridad es darle el gas a Trinidad y Tobago y Cuba (…) «Si tienen que cocinar en leña que se acostumbren»(Misión leña).
Esto es totalmente insólito, considerando que Venezuela posee inmensos yacimientos de hidrocarburos en el subsuelo del territorio nacional. Sin lugar a dudas, la prodigalidad de esta raza de políticos jacobinos perversos es catastrófica, Victor Hugo se quedó corto con “los Miserables” para enfocar la ironía que produce el proceso sarcástico y bufón a la vez, de estos protagonistas de la debacle del pueblo venezolano. La explicación a esto la tiene como caldo de cultivo lo que promueve el castrismo con el Foro de Sao Paulo, donde quedó Venezuela como principal financiador de la poli-nominada revolución socialista Latinoamericana, llamada actualmente del S.XXI y bolivariana. A esta gente no le ha importado destruir la economía subdesarrollada pero pujante de Venezuela y, menos, la seguridad, la salud, y la alimentación de su -aunque cómodo- noble pueblo. Además, ha aguijoneado la paz y tranquilidad que poseía en política (Nietzsche), lo cual constituía un evento de naturaleza periódica, para convertirlo en el pan de cada dia, cosa que al ignorar su esencia, cae víctima de la demagogia producto de la propaganda excesiva y la desinformación que manejan en su beneficio y antojo los comunistas. En conclusión el venezolano está llevando leña pareja.
Por: Lcdo. en Filosofía Joise Morillo, kaojoise@gmail.com
¡Cuidado latinoamérica, que hay leña pareja!

















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