La idea es juntar fuerzas de cara al martes, cuando los sindicatos CGT, FO, Solidaires y FSU han convocado una huelga interprofesional, a la que invitan a unirse a trabajadores de los ferrocarriles, personal de puertos y funcionarios.
Entre tanto, este domingo está convocada una marcha contra «el encarecimiento de la vida y la inacción climática», por iniciativa de la Nupes, la coalición de izquierdas.
La huelga en las refinerías de TotalEnergies se mantiene pese a la firma el viernes de madrugada de un acuerdo de incremento salarial (7% más bonificaciones) entre TotalEnergies y dos sindicatos mayoritarios, CFDT y CFE-CGC. La CGT, que reclama un incremento del 10%, denunció sin embargo la negociación como una farsa.
Donde sí se levantó la huelga esta semana fue en las dos refinerías del grupo Esso-ExxonMobil en Francia, gracias a un acuerdo salarial el martes y bajo la presión del ejecutivo, decidido a requisar personal para que se reanudara la actividad.
El gobierno del presidente liberal Emmanuel Macron, acusado por la oposición de haber gestionado mal esta crisis, espera un «regreso a la normalidad» para los automovilistas la semana entrante.
Mientras tanto, la penuria de carburante causada por estas huelgas iniciadas el 27 de septiembre seguía siendo un rompecabezas para muchos profesionales, entre ellos los agricultores.
«Todos los tractores están vacíos. He tenido que vaciar el tanque de mi cosechadora, quedaban entre 300 y 400 litros. Eso me permitirá alimentar a mis vacas», explicó a AFP Luc Smessaert, de Beauvais, cerca de París.
El viernes, un 28,5% de las gasolineras en Francia carecían de al menos un combustible, frente a un 29,2% la víspera, indicó el ministerio de Transición Energética.














