Un nuevo estudio realizado por investigadores de UT Southwestern (Texas, Estados Unidos) mostró que en adultos mayores con pérdida leve de memoria que siguieron un programa de ejercicio durante un año, el flujo sanguíneo al cerebro aumentó.
«Esto es parte de un creciente cuerpo de evidencia que vincula el ejercicio con la salud del cerebro«, afirma el líder del estudio, Rong Zhang, profesor de neurología en UTSW.
«Hemos demostrado por primera vez en un ensayo aleatorio en estos adultos mayores que el ejercicio hace que fluya más sangre al cerebro», explicó sobre el trabajo publicado en Journal of Alzheimer’s Disease .
Hasta una quinta parte de las personas de 65 años o más tienen algún nivel de deterioro cognitivo leve (DCL): pequeños cambios que afectan la memoria, la toma de decisiones o las habilidades de razonamiento. En muchos casos, el deterioro cognitivo leve progresa a demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer.
Los científicos han demostrado anteriormente que los niveles de flujo sanguíneo al cerebro más bajos de lo habitual y los vasos sanguíneos que conducen al cerebro más rígidos se asocian con el deterioro cognitivo leve y la demencia.
Estudios anteriores también sugieren que el ejercicio aeróbico regular puede ayudar a mejorar la cognición y la memoria en adultos mayores sanos. Sin embargo, no se ha podido establecer si existe un vínculo directo entre el ejercicio, la rigidez de los vasos sanguíneos y el flujo sanguíneo cerebral.

















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