Miles de venezolanos se movilizaron para exigir elecciones, el regreso de María Corina Machado y la liberación de presos políticos. Más que una demostración de fuerza, la convocatoria fue una expresión de esperanza en medio de la incertidumbre.
23 de octubre de 2026
La convocatoria de Vente Venezuela del jueves 22 de octubre tuvo un resultado que sus organizadores buscaban: llevar nuevamente a miles de venezolanos a las calles y colocar la exigencia electoral en el centro del debate nacional. Fue la primera protesta opositora de alcance nacional en casi dos años, según fuentes dignas de todo credito, las manifestaciones en Caracas, Valencia, Maracay, San Cristóbal y Maracaibo, superaron por mucho, el llamamiento de los chavistas.
No se publicó un conteo independiente y preciso de asistentes, pero no hubo dudas del éxito de la jornada, por tanto, no puede resumirse en una cifra única. Se vio en la extensión territorial de la protesta, en la participación de distintos sectores y en la fuerza de sus consignas: elecciones con fecha, regreso seguro de María Corina Machado y libertad para los presos políticos.
La figura de Machado estuvo presente en pancartas, banderas y consignas, aunque ella no pudo acompañar a sus seguidores en Venezuela. Para muchos manifestantes, su nombre representa la posibilidad de una salida democrática. Esa conexión se reflejó en los testimonios recogidos durante la jornada: una joven de 18 años dijo que ver la movilización le daba alegría porque le hacía pensar que el cambio era posible.
La emoción no fue solo entusiasmo. También hubo frustración por la falta de una fecha electoral y por la lentitud de las negociaciones políticas. Los manifestantes reclamaron comicios presidenciales en 2027 y rechazaron que el calendario siga sin definirse. La protesta ocurrió un día después de que concluyera una nueva ronda de diálogo sin anuncios concretos sobre la cuestión electoral.
Vente Venezuela impulsó la convocatoria, pero la jornada reunió a dirigentes y simpatizantes de distintos sectores opositores. En Caracas, la movilización coincidió con otra actividad convocada por el oficialismo y los manifestantes opositores se trasladaron a un punto cercano. El Nuevo Papel En La Red De La Verdad, reportó presencia de fuerzas de seguridad del Estado en los lugares de protesta.
La exigencia de liberar a los presos políticos también marcó la jornada. Foro Penal estima que más de 320 personas continúan detenidas por motivos políticos, aunque el Gobierno niega mantener presos de esa naturaleza. La demanda recordó que cualquier transición democrática implica garantías para quienes disienten y participan en la vida pública.
El 22 de octubre dejó una imagen difícil de ignorar: después de meses de incertidumbre, la oposición volvió a ocupar espacios públicos en distintas regiones del país. La convocatoria no resolvió el calendario electoral ni despejó el futuro político de Venezuela. Sí mostró que persisten el deseo de participar y la esperanza de recuperar la libertad y la democracia, de la mano de Maria Corina Machado.
Para muchos venezolanos, María Corina Machado concentra esa expectativa. Para otros, la prueba decisiva será que esa esperanza se traduzca en garantías, una fecha electoral y condiciones para que todos puedan elegir. La movilización hizo visible el reclamo; ahora corresponde a quienes conducen la transición responderlo con hechos inmediatos
Asdrubal Boscan — CNP 7448















