La decisión fue emitida por el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia. En su resolución, la corte sostuvo que la política militar cuestionada es “arbitraria” y responde a una motivación basada en la animosidad. El caso forma parte de una amplia batalla judicial promovida por organizaciones defensoras de los derechos civiles y de la comunidad LGBTQ+
Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos determinó este lunes que la prohibición impulsada por el presidente Donald Trump para impedir que personas transgénero sirvan en las Fuerzas Armadas es ilegal, al considerar que la medida carece de fundamentos objetivos y vulnera principios constitucionales.
La decisión fue emitida por el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia, que respaldó en gran parte un fallo dictado en marzo de 2025 por una jueza federal de Washington. En aquella oportunidad, la magistrada concluyó que la orden ejecutiva firmada por Trump discriminaba a las personas transgénero y atentaba contra sus derechos.
En su resolución, la corte sostuvo que la política militar cuestionada es “arbitraria” y responde a una motivación basada en la animosidad, por lo que ratificó la suspensión de la medida.
Sin embargo, el fallo aún no tendrá efectos inmediatos, ya que el Gobierno estadounidense puede solicitar una revisión ante el pleno del tribunal antes de que la decisión quede firme.
La orden ejecutiva fue firmada el 27 de enero de 2025, pocos días después del regreso de Trump a la Casa Blanca. El decreto prohibió el servicio militar de personas transgénero, salvo excepciones específicas, y ordenó al Departamento de Defensa aplicar la normativa.
A pesar de este nuevo revés judicial, la controversia sigue abierta. El Tribunal Supremo autorizó previamente la aplicación temporal de la medida mientras avanzan los recursos legales, aunque todavía no ha emitido una decisión definitiva sobre la constitucionalidad de la prohibición.
El caso forma parte de una amplia batalla judicial promovida por organizaciones defensoras de los derechos civiles y de la comunidad LGBTQ+, que impugnaron la política desde su anuncio.














