En un mitin en Tennessee, el presidente Donald Trump sugirió cambiar el nombre del Atlántico o del Pacífico. La propuesta, que incluye el uso de su apellido, reaviva el debate sobre la denominación de lugares en EE.UU.
Donald Trump ha vuelto a centrar la atención en los nombres geográficos, esta vez con una propuesta que recuerda su controvertido cambio de nombre al Golfo de México. Durante un mitin en Tennessee el pasado 10 de octubre, el presidente de Estados Unidos sugirió la posibilidad de cambiar el nombre del océano Atlántico o del Pacífico
En un encuentro político en Clarksville, donde se dirigía a sus seguidores en la antesala de las elecciones legislativas de medio término, Trump planteó dos alternativas para el renombramiento: “Océano Trump” o “Océano de las Américas”. “Necesitamos un río y necesitamos un océano”, afirmó, generando risas y aplausos entre los asistentes.
A pesar del entusiasmo en el mitin, sus declaraciones no incluyeron un anuncio formal para llevar a cabo el cambio. Trump también se apresuró a descartar la modificación de nombres de ríos emblemáticos como el Hudson y el Misisipi, que son ampliamente reconocidos en el país.
Esta no es la primera vez que Trump intenta cambiar la nomenclatura de lugares. Su administración ya había comenzado a referirse al Golfo de México como “Golfo de América” en documentos oficiales. Asimismo, en agosto de 2026, anunció mediante una orden ejecutiva el rebautizo del lago Ontario como Lake America (Lago América).
Este tipo de propuestas plantea una discrepancia notable entre la nomenclatura utilizada por el Gobierno de EE.UU. y el reconocimiento internacional de los nombres geográficos. Aunque una administración puede decidir qué nombres usar en sus propias agencias, eso no garantiza que otros países o instituciones cartográficas adopten esos cambios.
Por el momento, lo único claro son las palabras de Trump durante su mitin en Tennessee. No se ha presentado ninguna medida formal para rebautizar el Atlántico o el Pacífico, lo que deja en el aire la pregunta que ya surgió con el Golfo de México: ¿hasta dónde puede llegar Estados Unidos en la modificación de nombres oficiales y qué impacto tienen esas decisiones más allá de sus fronteras?















