Cantante, compositora, productora, actriz, empresaria y promotora de instituciones filantrópicas, la recién fallecida artista dejó una consistente obra, que quedará para siempre como un importante legado
Dejando tras de sí una fulgurante carrera de casi siete décadas, que inspiró a varias generaciones de artistas y le proporcionó apreciables dosis de prestigio y popularidad, el pasado martes 25 de agosto fallecía Dolly Parton, a los 80 años, en Nashville, en su natal estado de Tennessee. Multifacética estrella, que brilló en sus facetas de cantante, compositora, actriz, empresaria, productora y promotora de obras filantrópicas, fue una de las artistas más relevantes de la música country, aunque también abarcó, con igual suceso, el pop, el cine, los negocios y Broadway. Con su enorme melena rubia, sus sugerentes atuendos recamados de pedrería y una estética ostentosa, supo construirse un personaje público inconfundible. Ella misma reconocía que había exagerado conscientemente su imagen y utilizado el humor para jugar con el estereotipo de la “rubia tonta”.
Pero tras esa apariencia había una compositora sofisticada. Sus canciones abordaron la pobreza de sus orígenes, la desigualdad, la maternidad, el embarazo adolescente, el machismo y la soledad. En 9 to 5, tema musical de la película del mismo nombre que estelarizó con Jane Fonda y Lily Tomlin, convirtió en himno popular la frustración de las trabajadoras frente al sexismo laboral. Escribió más de 3 mil canciones, vendió más de 100 millones de discos y consiguió colocar 25 temas en el primer lugar de las listas country de Billboard. Grabó con Kenny Rogers, Linda Ronstadt y Emmylou Harris y colaboró con artistas tan diversos como Queen Latifah y Julio Iglesias, lo cual llevó su música a públicos de todo el mundo. El salto definitivo llegó en la década de los sesenta. En 1967 lanzó su álbum debut, Hello, I´m Dolly, y comenzó una trayectoria que no dejaría de crecer. Durante los años siguientes escribió e interpretó canciones que terminarían convirtiéndose en clásicos, entre ellas Jolene, una de las más reconocibles, y I Will Always Love You, escrita originalmente por Parton en 1973, que alcanzó una dimensión todavía mayor en 1992, cuando Whitney Houston la convirtió en uno de los mayores éxitos de su carrera, al incluirla en la banda sonora de la película El guardaespaldas, que protagonizó con Kevin Costner. Mientras su carrera artística seguía creciendo, comenzó a construir un auténtico imperio empresarial. En 1986 abrió en Tennessee el parque temático Dollywood, que se convertiría en una de las principales atracciones de la región. También impulsó proyectos destinados a las comunidades infantiles, siendo el más importante Imagen Library, que distribuye libros gratuitos para niñas y niños desde su nacimiento hasta los cinco años. Con el paso del tiempo, el proyecto se expandió internacionalmente.















