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Delcy Rodríguez anuncia desde la FAO «Plan Venezuela Alimenta'» y una nueva ley para la economía local

Expuso la reducción de la subalimentación al 3% y el descenso de la malnutrición infantil aguda en el país

Durante su intervención en el Foro Mundial de la Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que el Ejecutivo nacional consignará ante el parlamento un nuevo proyecto de ley enfocado en impulsar la soberanía alimentaria a través de la integración de diversos sectores productivos.

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‎Rodríguez detalló que la propuesta legal busca unificar las capacidades del país para robustecer el plan nacional «Venezuela Alimenta», cuyo objetivo principal es alcanzar la meta de hambre cero.
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‎»Anuncio que presentará en los próximos días al parlamento venezolano, una nueva ley para la  economía local que permita la economía comunal, la economía comunitaria y la economía del emprendimiento, el engranaje y encadenamiento productivo para la producción de alimentos, con la gran industria agroalimentaria. Todos, sin excepción, vamos a sumar a este objetivo superior», afirmó la alta funcionaria.
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‎El derecho a la alimentación y los desafíos globales
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‎Al comenzar su discurso, Rodríguez ratificó el compromiso del Estado venezolano con el acceso a la comida como una garantía fundamental que requiere el esfuerzo conjunto de la comunidad internacional, enfatizando que los alimentos no deben ser utilizados como armas de presión.
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‎»La República Bolivariana de Venezuela llega a este foro mundial de la alimentación con una convicción profunda. La alimentación es un derecho inalienable. Directamente vinculados con la vida, la dignidad y el desarrollo integral de las personas (…), los alimentos jamás deberán convertirse en instrumento de presión o confrontación política. Allí donde existen diferencias entre Estados, el diálogo y la diplomacia deben prevalecer».
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‎Rodríguez también analizó el panorama global actual, señalando la contradicción existente entre la capacidad tecnológica de la humanidad y las crisis de hambruna que persisten en diversas regiones debido a factores como el cambio climático y los conflictos.
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‎»Vivimos, además, una paradoja difícil de aceptar: la humanidad dispone hoy de capacidades productivas, científicas, tecnológicas, como nunca antes se había conocido; sin embargo, de manera simultánea, mientras millones de personas carecen de alimento suficiente, una proporción considerable de los alimentos que producimos se pierde después de la cosecha o termina siendo desperdiciada (…). El hambre afectó al mundo en 2025, arrojando por primera vez en el mismo año en la historia dos hambrunas simultáneas: Franja de Gaza y regiones de Sudán».
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‎Recuperación de indicadores nutricionales en Venezuela
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‎La Presidenta repasó la evolución histórica de la seguridad alimentaria en el país.
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‎Recordó los avances reconocidos por la propia FAO en el año 2013, el posterior retroceso derivado de la crisis política y la imposición de las sanciones internacionales a partir de 2017 —que afectarán en un 16% al sector agroalimentario—, y la subsiguiente tendencia de recuperación que experimenta la nación mediante el diálogo institucional.
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‎Apoyada en datos estadísticos de los últimos años, Rodríguez subrayó la reducción de la subalimentación y de la desnutrición infantil como pruebas del impacto positivo de las políticas públicas recientes.
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‎»Los indicadores muestran una reducción sostenida de la prevalencia de la subalimentación que alcanzó el 5.3% en 2025, según cifras de esta organización, y que ya este año es de un 3% (…) en los menores de cinco años, la desnutrición aguda se reducción del 14.8% en 2019 al 1.3% en 2025. Esta recuperación nutricional se expresa también en otros indicadores: la lactancia materna exclusiva alcanza hoy el 73,7%, siendo uno de los valores más altos de nuestra región».
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‎Agradeció el soporte técnico brindado por la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) durante los períodos de mayor complejidad interna, reiterando que la estabilidad jurídica de la tierra y la innovación tecnológica serán los pilares de la nueva etapa de producción agrícola en el país.
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Por Dulce Feliciano 
Fuente: El Universal