Una nueva encuesta Reuters/Ipsos coloca al Partido Demócrata siete puntos por encima de los republicanos en las preferencias para el Congreso, la mayor diferencia registrada por este estudio desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, una señal que podría anticipar una modificación profunda del equilibrio político estadounidense después de las elecciones de medio término
Por Asdrúbal Antonio Boscán Atencio — CNP 7448
El Nuevo Papel En La Red De La Verdad
WASHINGTON.— Algo comienza a cambiar en el electorado estadounidense cuando faltan pocas semanas para las elecciones de medio término del 3 de noviembre de 2026, la fotografía política que durante meses mostró un país prácticamente dividido comienza a registrar una ventaja cada vez más clara para el Partido Demócrata, según la más reciente encuesta Reuters/Ipsos realizada entre el 11 y el 14 de septiembre, 44% de los estadounidenses consultados prefieren actualmente un candidato demócrata para el Congreso frente a 37% que elegiría a un republicano, una diferencia de siete puntos que representa la mayor ventaja demócrata registrada por esta encuesta desde que Donald Trump regresó a la Presidencia en enero de 2025.
La cifra no significa que noviembre esté decidido ni permite proclamar anticipadamente una victoria demócrata, pero representa una señal política imposible de ignorar porque las elecciones legislativas estadounidenses no se disputan mediante un voto nacional único sino distrito por distrito y estado por estado, sin embargo una ventaja nacional de siete puntos puede convertirse en una poderosa corriente electoral capaz de inclinar decenas de contiendas competitivas, especialmente en una Cámara de Representantes donde la mayoría republicana es estrecha y donde una pérdida relativamente pequeña de escaños podría entregar el control legislativo a los adversarios de Trump.
Resulta particularmente llamativo que este deterioro republicano ocurra mientras la aprobación personal del presidente muestra una pequeña recuperación, Donald Trump alcanza 35% de aprobación, dos puntos por encima del mínimo de 33% registrado anteriormente, pero esa mejoría individual no parece trasladarse al Partido Republicano, por el contrario Reuters señala que las perspectivas electorales de los republicanos continúan debilitándose y que una cantidad creciente de estadounidenses manifiesta preferencia por entregar mayor poder a los demócratas dentro del Congreso.
Uno de los elementos que comienza a golpear con mayor fuerza al partido de gobierno es la economía, terreno donde tradicionalmente los republicanos han construido una parte importante de su fortaleza electoral, Reuters/Ipsos registra ahora un cambio especialmente significativo al señalar que por primera vez en aproximadamente una década más estadounidenses consideran a los demócratas mejores administradores de la economía que a los republicanos, el aumento de los precios energéticos, las preocupaciones sobre el costo de vida y las consecuencias económicas de la guerra con Irán comienzan a mezclarse con el desgaste natural de cualquier administración que se aproxima a sus primeras elecciones legislativas.
La propuesta de Donald Trump de entregar un dividendo de 5.000 dólares a los adultos estadounidenses si los republicanos conservan el Congreso tampoco parece haber producido hasta ahora el efecto político esperado, la encuesta señala que 63% de los estadounidenses desaprueba la iniciativa, incluyendo aproximadamente 40% de los propios republicanos consultados, una resistencia que revela hasta qué punto incluso propuestas diseñadas para movilizar electoralmente a la base pueden encontrar dificultades cuando aparecen dudas sobre su costo, viabilidad y consecuencias para unas finanzas federales ya sometidas a enorme presión.
El problema republicano puede resumirse entonces en una contradicción peligrosa, Trump continúa manteniendo una enorme capacidad para dominar la conversación política estadounidense y movilizar a millones de seguidores, pero las elecciones de noviembre no preguntarán exclusivamente qué piensa el país sobre Donald Trump sino quién debe controlar el Congreso durante los últimos dos años de su mandato, y precisamente allí comienza a crecer una corriente favorable a colocar un contrapeso político frente a la Casa Blanca, una tendencia que podría transformar completamente Washington a partir de enero de 2027.
Si los demócratas recuperan la Cámara de Representantes, la administración Trump enfrentaría inmediatamente un escenario mucho más incómodo, las presidencias de importantes comités cambiarían de manos, podrían multiplicarse las investigaciones parlamentarias, las citaciones contra funcionarios, las audiencias sobre inmigración y gasto público y los enfrentamientos alrededor del presupuesto federal, mientras una eventual victoria demócrata también en el Senado elevaría todavía más las consecuencias porque permitiría a la oposición controlar el calendario de confirmaciones judiciales y de numerosos altos funcionarios del Gobierno.
Pero todavía existe un elemento fundamental que obliga a mantener prudencia, la encuesta Reuters/Ipsos fue realizada entre 1.143 adultos estadounidenses y posee un margen de error aproximado de tres puntos porcentuales, además quedan varias semanas de campaña en las cuales debates, economía, acontecimientos internacionales, publicidad política y movilización partidista pueden modificar las preferencias actuales, las encuestas constituyen fotografías del momento y no certificados del resultado electoral.
EL MENSAJE QUE COMIENZA A ENVIAR EL ELECTORADO
Lo verdaderamente importante de esta encuesta no consiste solamente en que los demócratas tengan 44% y los republicanos 37%, su significado político está en la dirección del movimiento, porque cuando el partido que controla la Casa Blanca comienza a perder terreno en economía, enfrenta rechazo sobre algunas de sus propuestas y observa cómo la oposición amplía su ventaja nacional semanas antes de unas elecciones de medio término, las señales de advertencia dejan de ser estadísticas aisladas para convertirse en un problema político real.
Donald Trump todavía conserva tiempo para intentar revertir esa tendencia y los republicanos mantienen poderosas estructuras electorales en numerosos estados y distritos, pero la elección que algunos imaginaban como una defensa relativamente cómoda del Congreso comienza a transformarse en una batalla por la supervivencia de la mayoría republicana, noviembre podría determinar si Trump continúa sus últimos dos años respaldado por un Capitolio aliado o si despierta después de las elecciones frente a una oposición fortalecida y con capacidad constitucional para frenar buena parte de su agenda.
A menos de dos meses de las urnas, la pregunta empieza a cambiar, ya no se trata solamente de saber si los demócratas pueden recuperar terreno después de regresar a la oposición, la verdadera interrogante que comienza a recorrer Washington es mucho más inquietante para los republicanos:
¿Está Estados Unidos preparando un voto de castigo capaz de arrebatarle a Donald Trump el control político del Congreso?
Encuesta realizada del 11 al 14 de septiembre de 2026













