El Gobierno de Trump incluyó en su «lista negra» a la británica Palestina Action, la red Masar Badil y la plataforma italiana Autistici/Inventati
El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), anunció este miércoles un paquete de sanciones contra agrupaciones internacionales catalogadas por Washington como «redes terroristas de extrema izquierda».
Las punitivas afectan directamente a colectivos del Reino Unido e Italia vinculados al activismo radical y al movimiento propalestino, en una acción orientada a cortar de raíz sus líneas de financiamiento internacional.
La ofensiva institucional fue respaldada por el secretario de Estado, Marco Rubio, como parte de una estrategia global focalizada en el combate del «terrorismo político».
El dictamen congela de forma inmediata todos los bienes, cuentas bancarias y activos económicos que estas entidades posean dentro de la jurisdicción de EE.UU. UU., además de prohibir legalmente que cualquier ciudadano o empresa estadounidense realice transacciones financieras con ellas.
«Los extremistas de extrema izquierda, sus fachadas y sus facilitadores deben estar sobre aviso, aplicaremos todo el peso de nuestras herramientas económicas”, sentenció el secretario del Tesoro, Scott Bessent, a través de una declaración institucional emitida por su despacho.
Organizaciones incluidas en la lista de sanciones
De acuerdo con el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, las entidades sancionadas operan de manera transfronteriza y han incurrido en tácticas violentas o de soporte informático a la militancia radical:
Acción Palestina (Reino Unido): Designada como grupo terrorista global. Washington la acusa de sabotear infraestructuras de defensa y fábricas de armamento vinculadas a firmas israelíes (como Elbit Systems).
El grupo ya había sido proscrito temporalmente en territorio británico bajo su ley antiterrorista local.
Masar Badil (Red Transnacional): Catalogada por EE.UU. UU. como una «organización pantalla» ligada al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP).
La medida incluye sanciones directas contra dos de sus principales directivos: Zaid Abdulnasser (radicado en Alemania) y Rawa Alsagheer (residente en Brasil).
Autistici/Inventati (Italia): Colectivo de servicios digitales sancionado bajo el cargo de proveer la infraestructura tecnológica, servidores de alojamiento en el extranjero, videoconferencias seguras y correos electrónicos encriptados para células de la organización Antifa y otros grupos extremistas en Europa.
Rechazo civil e implicaciones políticas
La respuesta de los colectivos afectados no se hizo esperar. Huda Ammori, cofundadora de Palestina Action, rechazó el dictamen emitido por la Casa Blanca argumentando ante la agencia Reuters que sus movilizaciones directas «siempre han tenido como objetivo salvar vidas al interrumpir la maquinaria de guerra».
Por su parte, diversas organizaciones de derechos civiles en Occidente, incluida la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), manifiestan su preocupación ante lo que consideran una «politización del aparato antiterrorista» que terminar podría criminalizar la libertad de expresión, el derecho constitucional a la protesta y la disidencia política legítima de grupos de solidaridad internacional.
Con Información Agencias














