Durante su intervención, el Papa advirtió sobre el impacto del consumismo y cuestionó un modelo económico que «crea constantemente nuevas necesidades» para ofrecer productos que, finalmente, no logran satisfacerlas. A su juicio, esa dinámica modifica los deseos de las personas y dificulta reconocer aquello que realmente tiene valor
El papa León XIV exhortó este domingo a distinguir lo verdaderamente importante en medio del avance del consumismo y los conflictos, durante la reflexión previa al rezo del Ángelus ante los fieles reunidos en la Plaza de la Libertad de Castel Gandolfo.
Al comentar el Evangelio del XVII domingo del Tiempo Ordinario, el Pontífice centró su mensaje en las parábolas del tesoro escondido y la perla de gran valor, con las que explicó que el encuentro con el Reino de Dios implica una transformación profunda que no limita la vida de las personas, sino que amplía sus horizontes.
León XIV afirmó, según recoge el medio argentino Elonce.com, que las enseñanzas de Jesús pueden descubrirse en las decisiones y tareas de cada día. Como ejemplo, mencionó a una mujer que amasa harina, administradores encargados de gestionar pagos y un rey que planifica una guerra, situaciones distintas que, según indicó, requieren discernimiento para actuar con sabiduría.
Durante su intervención, el Papa advirtió sobre el impacto del consumismo y cuestionó un modelo económico que «crea constantemente nuevas necesidades» para ofrecer productos que, finalmente, no logran satisfacerlas. A su juicio, esa dinámica modifica los deseos de las personas y dificulta reconocer aquello que realmente tiene valor.
Frente a esa realidad, sostuvo que el mensaje cristiano propone una renovación abierta a todas las personas, sin importar su origen, cultura, nivel educativo o condición económica. En ese sentido, aseguró que la fe debe conducir a una vida más plena y no convertirse en una carga o una nueva limitación.
Asimismo, destacó que la Iglesia está conformada por personas de distintas procedencias, capacidades y responsabilidades, pero recordó que todas están llamadas a reconocerse como una sola comunidad en Jesucristo, por encima de las diferencias sociales y culturales.
El Pontífice también reiteró la atención preferencial de Dios hacia los más vulnerables y excluidos, al recordar a quienes permanecen al margen de las estructuras sociales o no encuentran respuestas a sus necesidades.
Antes de concluir el Ángelus, León XIV invitó a los fieles a pedir la gracia de reconocer lo esencial entre las múltiples propuestas que buscan ocupar el centro de la vida, convencido de que ese discernimiento permite orientar las decisiones personales y comunitarias hacia aquello que brinda una satisfacción auténtica.
Finalmente, encomendó ese propósito a la intercesión de la Virgen María y encabezó el rezo del Ángelus junto a los fieles presentes en Castel Gandolfo.













