El portavoz del Ministerio de Exteriores paquistaní, Tahir Andrabi, expresó la preocupación de Islamabad por el deterioro de la situación regional y pidió a las partes involucradas cumplir los compromisos alcanzados para detener las hostilidades
Pakistán reiteró este jueves su llamado a preservar el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y apostó por mantener abiertos los canales diplomáticos para evitar una mayor escalada del conflicto en Oriente Medio, que supera ya los 100 días de enfrentamientos.
El portavoz del Ministerio de Exteriores paquistaní, Tahir Andrabi, expresó la preocupación de Islamabad por el deterioro de la situación regional y pidió a las partes involucradas cumplir los compromisos alcanzados para detener las hostilidades, recogió Infobae.
Pakistán sigue profundamente preocupado por la situación en la región, marcada por la reciente escalada de tensiones. Hacemos un llamamiento a las partes para que respeten el acuerdo alcanzado sobre el alto el fuego y el cese de las hostilidades”, afirmó durante una rueda de prensa.
Las declaraciones se producen después de que Irán denunciara que los más recientes bombardeos estadounidenses sobre su territorio han debilitado seriamente el acuerdo de tregua alcanzado el pasado 8 de abril. Teherán aseguró que las nuevas acciones militares de Washington han dejado “sin efecto en la práctica” el alto el fuego.
Pakistán ha desempeñado un papel central en los esfuerzos de mediación desde el inicio de la crisis y participó activamente en las negociaciones que permitieron alcanzar la tregua. Sin embargo, el acuerdo atraviesa actualmente uno de sus momentos más delicados debido al recrudecimiento de los ataques de ambas partes.
La Cancillería paquistaní informó que ha intensificado las gestiones diplomáticas en las últimas horas. Entre ellas destacan reuniones celebradas en Teherán por el ministro del Interior, Mohsin Naqvi, así como conversaciones telefónicas del canciller Ishaq Dar con responsables de Exteriores de Irán, Turquía y Egipto.
Durante la noche del miércoles y la madrugada del jueves, Estados Unidos ejecutó una nueva serie de bombardeos sobre distintos puntos del sur de Irán, además de objetivos ubicados en Karaj, cerca de Teherán, y en Gorgan, ciudad situada en la costa del mar Caspio.
A su vez, el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó el ataque contra un buque de carga en el golfo de Omán. La operación dejó tres marineros indios fallecidos, según informaron las autoridades de Nueva Delhi.
Como respuesta, Irán lanzó nuevos ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait, Jordania y Baréin. Además, las autoridades iraníes anunciaron el cierre del estrecho de Ormuz para todo tipo de embarcaciones, una medida que incrementa la tensión en una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de energía.
Fuente. Versión Final















