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A mi madre, Digna de todo !

Digna García de Contreras, mi mamá, descubrió desde muy joven que la vida y la familia  son como un viaje en barco: subes o bajas según las mareas; vives tiempos apacibles y también te acechan las tempestades. Cuando mantienes desplegadas las velas de tus sueños, bien atadas a los mástiles de una firme voluntad, logras sobreponerte ante las  turbulencias, por más fuerte que sean.

Así fue que un día del año 65, con el corazón lleno de ilusiones tan grandes como el océano, me concibió a mí, su “canita”. Siendo la primera de los siete hijos que conformarían tan preciada tripulación, tres hembras y cuatro varones, he debido sortear a su lado los vendavales de la travesía existencial  por más de cinco décadas, aferrada al timón con coraje, fuerza,  determinación, amor y sabiduría,  domesticando huracanes y oteando horizontes de grandeza para  su grupo familiar.

Inspirada en el sueño de preservar a cada uno de su especie, cual Arca de Noé, y guiada por la brújula de la fe, Digna nunca se desvió del norte hacia donde orientaba su prole, y en cada huracán, Dios fue y es su ancla de apoyo. Así, con los imponderables vaivenes de las familias humildes, logró arribar con sus descendientes a puerto seguro, al dotar a todos de las brújulas del conocimiento, la honestidad, las virtudes ciudadanas y las cartas de navegación necesarias para mantenerse airosos, sobre el tentador oleaje del mundo moderno.

Hoy, en su cumpleaños, este tributo de admiración y honra quiero extenderlo a todas las mujeres de mi país, para invitarlas a retar los obscuros nubarrones que enturbian el horizonte nacional, con el velamen de sus anhelos orientado hacia el Altísimo, para  hacernos dignas, como mi adorada madre, de la gratitud, la admiración y el respeto de nuestros descendientes y compatriotas.

Así, rendimos buenas cuentas al Creador que nos confirió la tarea más sublime de cualquier ser humano: Dar vida.

“Muchas mujeres han realizado proezas, pero tú las superas a todas…!Sean reconocidos sus logros y públicamente alabadas sus obras!. Proverbio 31.

Nelly Contreras Galaviz