Mi difunta madre, mujer muy sabía e inteligente, sin educación formal, pero autodidacta, decía de las personas que realizaban acciones reñidas con el honor, que un burro les había comido a la vergüenza creyendo que era paja.
Eso opino yo de Nicolás Maduro, aun cuando en este caso creo que fue un cochino el que se la comio creyendo que era la otra cosa aquella, cuando salió a arrodillarse ante el Fondo MONETARIO Internacional para pedir un prestamito de nada más y nada menos que cinco mil millones y «millonas» de dólares, esos despreciables billetes verdes que vuelven locos a los revolucionarios, y que para luchar contra el coronavirus, el virus chino que se ha convertido en pandemia y amenaza a la humanidad entera.Pero quien implora esas «cuatro lochas negras» es el mismo que apenas un poco tiempo atrás, al igual que su padre putativo, botaban sapos y culebras al referirse al FMI y solicitaban su desaparición por ser este organismo una pieza del Imperio norteamericano y sus lacayos occidentales para sojuzgar a los pueblos del mundo. Para afincar mas sus imprecaciones contra el Fondo aseguraban que jamás llegarían a dar ese paso.
Pero tambien, quien ha ido de rodillas al FMI, calificandolo de » honorable» en una misiva contentiva de la solicitud de los dolaritos, es el usurpador de La presidencia de un pais que recibió en los últimos veinte años, por una súbita subida,de los precios del petróleo una descomunal montaña de miles de millones de dólares que pasó del billón por la venta de sus barriles de crudo y en lugar de destinarlos al progreso y desarrollo del país y el bienestar de los venezolanos, se dedicaron a robarselo y a regalarlo a otras Naciones con el bastardo propósito de buscar solidaridades en su empeño de exportar su inútil revolución. Pero resulta tambien, como igual decía la autora de mis dias, que la lengua es CASTIGO del cuerpo y hoy vemos a un hombre acorralado, creyendo que dirige un país, con las finanzas acabadas, endeudado a niveles tales que ha tenido que declarar cesación de pagos, conocido en el mundo financiero como «default» limosnear ante ese odioso organismo esa apreciable cantidad de dólares, que como era de esperar, le fueron negados casi que automáticamente. Y se los negaron, no sólo porque el régimen usurpador no es reconocido por la mayoría de los países que integran el FMI, sino porque saben, como también lo piensa la mayoría inmensa de los venezolanos que lo que menos van a hacer es luchar contra el coronavirus sino a robarselo también como hicieron con los dólares del petróleo.
Pero el tercio sigue insistiendo y ahora fue por mucho menos. Ha pedido mil millones de dólares en su desesperación porque tiene las alforjas, las del pais, vacias, porque las de ellos, los boliburgueses revolucionarios, es tan bien repletas y viven como verdaderos jeques árabes con el producto de la rapiña practicada al pueblo de Venezuela.
La epidemia del coronavirus nos ha conseguido desnudos, con hospitales abandonados que no tienen ni siquiera agua potable que es uno de los elementos vitales en la lucha contra esta enfermedad. Maduro quiere aprovechar la epidemia para pedir prestado sin tener con que pagar porque en su desgobierno arruinó y quebro la industria petrolera venezolana y hoy nos tiene pidiendo » una limosnita por amor de Dios». Maduro eres un desvergonzado. Debieras tener a cabeza metida en una vasija de … No le presten ni medio.
Emiro Albornoz León
Periodista
emiroalbornozl@gmail .com
















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