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María Alejandra Díaz: “Delcy entrega recursos de Venezuela para salvar su pellejo”

La jurista extendió sus cuestionamientos a otros integrantes del poder y consideró que actualmente existiría un intercambio de recursos y posiciones destinado a garantizar la supervivencia política o una eventual salida de funcionarios del gobierno. En ese sentido, no descartó que algunos dirigentes busquen acuerdos que les permitan evitar un destino similar al de Maduro

La abogada constitucionalista y disidente del chavismo María Alejandra Díaz afirmó que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, estaría entregando recursos del país al gobierno de Donald Trump con el objetivo de evitar un eventual proceso judicial en su contra y garantizar una salida de Venezuela.

En su primera entrevista desde Colombia, publicada por El Nacional, Díaz también señaló al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y al ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, como otros dirigentes que, a su juicio, estarían buscando mecanismos para protegerse ante el escenario político que atraviesa el país.

Díaz sostuvo que los cambios registrados en la política venezolana no pueden atribuirse únicamente a la presión externa y planteó que algunos sectores del poder estarían actuando para preservar sus intereses personales. En ese contexto, consideró que las hipótesis sobre una eventual “traición” o “entreguismo” cobran fuerza a partir de decisiones adoptadas en materia política y petrolera.

Ellos están salvando su pellejo y pretenden venderle a lo que queda del madurismo que lo están haciendo por sobrevivir y conservar el poder”,  aseveró durante la entrevista.

La jurista, quien salió de Venezuela el 17 de agosto de 2025 y permanece en Colombia en condición de refugiada, relató que su salida estuvo precedida por una escalada de hostigamiento luego de que cuestionara la Ley Antibloqueo y exigiera, junto con otros dirigentes, la publicación de las actas de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024.

Según su relato, las medidas en su contra incluyeron aislamiento dentro del propio chavismo, la anulación de su doctorado, una sentencia que le impidió ejercer como abogada y varios intentos de detención en enero de 2025. Díaz aseguró que posteriormente permaneció en distintos lugares antes de refugiarse en la embajada de Colombia y obtener el estatus de refugiada, condición que debe renovar periódicamente.

Chavismo «fracturado»

Sobre el actual escenario político, Díaz sostuvo que el chavismo se encuentra «fracturado» y reducido a lo que calificó como “estertores”. A su juicio, el movimiento perdió su capacidad de movilización y dejó de representar el proyecto político que, según afirmó, comenzó a ser traicionado desde 2013.

La abogada también cuestionó a sectores que actualmente critican las decisiones adoptadas por Delcy y Jorge Rodríguez, pero que, según ella, no defendieron anteriormente la Constitución, la soberanía popular, los salarios ni a los presos políticos.

Uno de sus principales cuestionamientos está dirigido a la Asamblea Nacional, a la que responsabiliza de no haber declarado la ausencia absoluta de Nicolás Maduro ni convocado a nuevas elecciones. También cuestionó la interpretación del Tribunal Supremo de Justicia que dejó a Delcy Rodríguez como presidenta encargada, al considerar que sus facultades deberían estar limitadas por las disposiciones establecidas en los artículos 232 al 234 de la Constitución.

Díaz planteó además, como una hipótesis que no presenta como un hecho probado, que pudo existir una negociación previa entre sectores del poder venezolano y Estados Unidos alrededor de la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Entre los elementos que, según ella, alimentan esa posibilidad mencionó la escasa respuesta de los organismos de seguridad, el silencio de la Asamblea Nacional y los posteriores cambios en el

En particular, hizo referencia a la reducción de regalías, la existencia de contratos que considera secretos y declaraciones relacionadas con la naturaleza jurídica de los recursos petroleros. La abogada comparó la situación con la administración civil encabezada por Paul Bremer en Irak tras la invasión estadounidense.

Díaz también afirmó que Delcy Rodríguez estaría aplicando en la práctica parte del plan que anteriormente había planteado María Corina Machado, aunque con el control del aparato represivo. Según su interpretación, esta situación podría resultar más conveniente para Washington que una eventual administración opositora capaz de generar una mayor movilización social.

Un respaldo cercano a tres por ciento

Respecto a las posibilidades electorales de la presidenta encargada, Díaz sostuvo que Rodríguez solo podría imponerse en unas elecciones mediante fraude y le atribuyó un respaldo cercano al 3 %.

La jurista extendió sus cuestionamientos a otros integrantes del poder y consideró que actualmente existiría un intercambio de recursos y posiciones destinado a garantizar la supervivencia política o una eventual salida de funcionarios del gobierno. En ese sentido, no descartó que algunos dirigentes busquen acuerdos que les permitan evitar un destino similar al de Maduro.

Sobre la oposición, Díaz reconoció que María Corina Machado y Edmundo González capitalizaron la mayoría del respaldo opositor en las elecciones del 28 de julio de 2024, aunque consideró que esa base de apoyo se ha debilitado a raíz de los acontecimientos posteriores.

También cuestionó las negociaciones entre las cúpulas políticas, que, según afirmó, están tuteladas por Estados Unidos y excluyen a la población. A su juicio, cualquier proceso de transición debería abordar asuntos como la justicia, los salarios, los servicios públicos, la devolución de partidos políticos y las restricciones para obtener pasaportes y documentos de identidad que, según señaló, afectan a millones de venezolanos.

Díaz propuso la convocatoria de elecciones generales que incluyan los cargos de presidente, diputados, gobernadores y alcaldes. También planteó una justicia transicional que contemple investigaciones sobre corrupción, repatriación de fondos y reparación de los trabajadores, además de una reconstrucción de instituciones como el Consejo Nacional Electoral, el Tribunal Supremo de Justicia y la Asamblea Nacional mediante mecanismos de participación amplia y transparencia.

La exdirigente chavista advirtió que las transiciones negociadas exclusivamente entre élites políticas pueden carecer de respaldo social y tener “pies de barro”. Por ello, llamó a esperar los resultados concretos de los procesos anunciados y resumió su posición con la expresión “ver para creer”, incluida la renovación del Tribunal Supremo de Justicia.

En cuanto a Nicolás Maduro, Díaz evitó emitir una conclusión definitiva sobre las acusaciones que enfrenta en Estados Unidos y señaló que sería necesario conocer el expediente completo antes de establecer una posición.

La abogada también cuestionó a antiguos simpatizantes del chavismo que ahora formulan críticas contra el gobierno. Al referirse, entre otros, al comunicador Mario Silva, preguntó por qué esas posiciones no fueron expresadas cuando, a su juicio, correspondía defender la Constitución y los derechos ciudadanos.

Díaz sostuvo que entre los elementos que considera rescatables del chavismo están la Constitución y la defensa de la soberanía petrolera. Para la jurista, la principal crisis del proyecto político está relacionada con la pérdida de credibilidad y lo que considera una ruptura con sus principios originales.